Cientos de rehenes están en poder del ELN
G. GUILLEN / El Nuevo Herald
BOGOTA
Hoy, 20 de julio, cuando los colombianos vuelvan a clamar por la libertad de los secuestrados en poder del terro
rismo, es posible que otra vez se refieran a las 1,000 personas, aproximadamente, que permanecen en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), porque ignoran que otras organizaciones tienen al
menos a 2,000 más.
Los paramilitares tienen 243 secuestrados registrados por la fundación País Libre; anónimas bandas delictivas,
252; otros, 29; y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), 350 por lo menos.
"Pero no se sabe cuántos de ellos están vivos y cuántos están muertos y, por lo tanto, cuántos de los cautivos muertos, de los que no se sabe nada, se pueden considerar como desaparecidos'', sostiene País Libre.
El ELN, fundado en la década de 1960, ha secuestrado en lo que va del 2000 al 2007 a 3,929 personas, entre
ellas 117 menores. Esto es 22 por ciento de las 14,900 personas que en el mismo período secuestraron en conjunto todos los grupos ya mencionados.
País Libre acaba de dar a luz una publicación de 198 páginas, en la cual enumera año por año los nombres de
las personas que, según sus registros, ha secuestrado el ELN entre el 2000 y el 2007. Creía que había puesto a
todos pero con el paso de los días comienza a notar que faltan. Con todo, el listado es un directorio del horror, estremecedor en cualquier parte del mundo.
Esa organización armada ilegal comenzó a secuestrar personas en los años 70, ‘‘poniendo así en práctica un
arma de guerra violatoria de los derechos humanos que no ha dejado de crecer en más de tres décadas'', afirma País Libre.
Agrega: "Desde entonces, los secuestros del ELN y otros grupos armados se han justificado como un modo de
financiar la guerra revolucionaria pero se ha evidenciado que tras estas razones ideológicas se oculta una
actitud delincuencial que busca coaccionar, atemorizar y controlar a la población civil''.
Cuando la rigidez de los números o los razonamientos académicos no alcanzan a desentrañar las dimensiones
humanas del secuestro suele resultar más elocuente el relato de cualquier víctima anónima.
Una mujer no identificada por razones de seguridad, entregó el siguiente relato a País Libre, sobre el secuestro
de sus padres y su esposo: "Me llamó un tipo ahí y me dijo: ‘¿Elizabeth?'. Le dije: ‘Sí'.
" ‘La voy a comunicar con una persona que le quiere hablar' y fue cuando me comunicaron a él [el padre].
"Entonces, se le oía la voz como muy agotada, como muy preocupado. Empezó a decir que cómo estaba y le
dije: ‘Bien, papá. Ustedes tienen que estar bien, yo los voy a sacar de esto'. Le di ánimos [. . .]
"Después de eso nunca más volví a tener comunicación con ellos, con mi papá y mi mamá [. . ].
"Mi papá tenía 72 años y mi mamá tenía 67 años.
"Comenzó a llamar otro tipo, a decir que ya los habían matado. Y les dije: ‘Yo por muertos no pago. Yo pago
siempre y cuando estén vivos. Muertos, no.
"Hubo un momento en que ya no volvieron a llamar y fue cuando ya me dijeron que los habían matado y eso
fue el informe que dieron las autoridades. Pero no hay cadáveres, no hay nada''.
Cuando el ELN, perseguido simultáneamente por las fuerzas militares, bandas paramilitares y otras guerrillas, como las FARC, parecía estar al borde de la extinción, en enero de 1984 secuestró en el departamento de Arauca, oriente de Colombia, en límites con Venezuela, a un ingeniero alemán y a dos empleados colombianos de la empresa multinacional alemana Mannesmann.
El gobierno alemán envió a los agentes Werner y Micaela Mauss a negociar la libertad de los secuestrados.
"La intervención de estos personajes y de muchos otros muestra el complejo andamiaje que genera una indus-
tria basada en el sufrimiento humano'', indicó País Libre. ‘‘Estos hechos les dieron un giro significativo a los
secuestros del ELN como arma de guerra''.
La guerrilla recibió un pago de $20 millones, de acuerdo con la organización defensora de derechos humanos Pax Christi Internacional. En primer lugar, con ese aliento financiero, el ELN se consolidó como segundo
grupo secuestrador en el país, después de las FARC.
Para entonces, la organización era comandada por el sacerdote español Manuel Pérez, quien había sido orde
nado en Roma por el propio Papa Pablo VI y llegó a Colombia en los años 70, en misión evangelizadora.
Pérez, quien se hizo célebre por la manera despiadada en que asesinaba gente y ordenaba depredar con
dinamita la infraestructura energética del país, contó que con el dinero entregado por la Mannesmann el ELN
‘‘creció 500 veces''.
"Esto significó que, de tres frentes que tenía en 1983 pasó a tener 11 frentes en solo tres años, cubriendo así
cerca de la mitad del país. Con esa nueva capacidad, en la década del 90 el secuestro se incrementó en todo el
país'', dijo País Libre.
En 1996, esa organización cobró $118 millones por rescates y al año siguiente elevó la suma a $122 millones.
El secuestro se consolidó como la herramienta más efectiva para coaccionar a la población a través del miedo,
para lograr objetivos de la guerrilla sin que mediara la razón ni el diálogo.
"Entre 1999 y el 2000, el ELN modificó su estrategia al perpetrar secuestros masivos. El 12 de abril de 1999
secuestró 46 pasajeros, además de la tripulación de un avión Fokker, de Avianca, que cubría la ruta Bucara-
manga-Bogotá''.
Agrega País Libre: "El 30 de mayo, en las cercanías de Cali, el ELN secuestró a 170 feligreses que asistían al oficio religioso en la iglesia católica La María. Fueron puestos en libertad en el transcurso de un año''.
"El 17 de septiembre del 2000 también cerca de Cali, el ELN secuestró a más de 50 personas que se encontraban en dos restaurantes. Fueron liberadas en un lapso de dos meses. Aunque en todos los
casos ELN aseguró que el fin era político, sus fines extorsivos fueron evidentes''.
Una mujer de 28 años, cuyo esposo murió en uno de esos secuestros masivos, contó:
"Detrás de un secuestrado hay una familia de por lo menos 20 personas que están secuestradas. Yo veo a mi
familia y no somos mis niños y yo. Somos mi suegra, son mis cuñadas... Muchos de ellos han tenido problemas
muy serios, de salud, de presión alta, de depresiones fuertes, muy fuertes.
"Mi esposo murió a los 42 años y, lógicamente, la pensión que me quedó no era ni el 50 por ciento del salario de él. Con eso no se podían cubrir los gastos de la casa.
"El había sufrido un accidente [en cautiverio] y se enterró una estaca. Parece ser que la estaca le afectó
como en la pelvis, fue una cosa espantosa. Cuando él ya no pudo caminar, lo dejaron abandonado, lo dejaron
tirado, como a un perro.
"Son unos asesinos, dejaron morir a mi esposo como un animal, no lo dejaron salir [del cautiverio] por lo
menos a que lo atendieran''.
País Libre ha determinado que a través del secuestro el ELN, premeditadamente, llega siempre, robustecido, a
una mesa de negociación con el gobierno de turno, "pero la finalidad de esta parece no ser la búsqueda de la paz mediante argumentos sino evidenciar el poder generado por la coacción''.
En los años 90, cuando el secuestro se esparcía por el país como aceite sobre una hoja de papel, el ELN inició
diálogos de paz con varios gobiernos, algunas veces con la mediación de la Iglesia Católica, la sociedad civil y
países amigos.
De 1991 a 1992, el ELN participó en diálogos con el gobierno en Caracas, Venezuela y México. En ese
momento había cerca de 1,700 secuestrados.
En febrero de 1998, delegados del gobierno y el ELN se reunieron en España para los diálogos del preacuerdo del Palacio de Viana, en Madrid.
"El 15 de julio del mismo año, en el acuerdo de Puerta del Cielo, en Maguncia, Alemania, que se suscribió entre el ELN y un grupo de ciudadanos, sin la participación del gobierno, el ELN se comprometió entre otras cosas a suspender ‘la retención o privación de personas con propósitos financiaros' '', precisó País Libre.
En la misma reunión el ELN hizo el siguiente compromiso: "A partir de hoy cesa la retención de menores
de edad y de mayores de 65 años. En ningún caso se privará de la libertad a mujeres embarazadas ni se utilizará a los cautivos como rehenes''.
Mientras los voceros de los terroristas prometían eso en Alemania, "el ELN secuestró a 697 personas'',
lamentó País Libre.
En septiembre del 2005 el ELN tenía cerca de 3,000 hombres en armas y acababa de secuestrar a 92. Era el
momento de un nuevo diálogo: comenzó una ronda de ‘‘acercamientos'', vigentes hoy, en La Habana, Cuba,
con voceros del actual presidente, Alvaro Uribe.
El 20 de agosto del 2007, la octava ronda de acercamientos en La Habana comenzó con una propuesta del vocero del ELN Pablo Beltrán: convenir lo que llamó un "alivio humanitario'' para detener el secuestro y otras prácticas de lesa humanidad.
"En ese preciso momento se conocía a través de denuncias que el ELN había secuestrado a 11 personas'', señaló País Libre. Hasta hoy, no ha habido gestos ni acciones que muestren la intención declarada por Beltrán''.