Modas
Samy Gicherman revive las divas del Hollywood dorado
IVONNE GOMEZ
El Nuevo Herald
Magia de la Moda, una noche auspiciada por las revistas Vanidades y Bazaar, mostró lo más destacado de los nuevos talentos de la moda latinoamericana, quienes compartieron pasarela con el diseñador venezolano Angel Sánchez.
Al desfile, celebrado en el Jardín Botánico de Miami Beach, Samy Gicherman llevó su Dulce Diva, una colección inspirada en las grandes películas del Hollywood de los años 40 y su propuesta de alta costura para la Primavera-Verano del 2009.
''He tomado de la esencia de lo que fue una gran época del cine y la moda, pero no es una imitación'', aclara el diseñador venezolano, quien mudó su atelier de Caracas a Miami en el 2003.
''La tendencia es a destacar la cintura y vuelven las siluetas estructuradas con hombreras, pero discretas'', indica.
Sus vestidos de coctel tienen siluetas entubadas y llegan hasta la rodilla, a diferencia de los trajes de gala, creados en colores y con efectos únicos gracias a la superposición de fluidas capas de chiffon, gazaar y georgette de seda.
Los bordados en Swarovski y en cristales de cuarzo tienen un especial efecto iridiscente al quedar discretamente cubiertos con una capa de tela vaporosa.
``Me gusta que los vestidos tengan detalle, que se vea el trabajo, experimentar con texturas diversas y color, mezclas de cuadros con flores o vuelos con cintas y plisados'',
destaca.
Gicherman además trajo del pasado un accesorio olvidado: la capa, la cual interpreta en tafetán de seda natural y con cierto efecto teatral.
''Cuando una mujer llega a una gala, al quitarse su capa y dejar al descubierto su vestido puede ser todo un espectáculo'', describe.
Conocido por sus atrevidas combinaciones de color, Gicherman no deja de explorar nuevas combinaciones fuertes y llamativas en los modelos de primavera, que empiezan en los $4,000.
En esta colección, retoma también el sombrero de los años 40, con velo y pluma.
''Son apropiados para las ceremonias religiosas, para actos de protocolo con un sastre o para bodas'', dice.
''Personalmente me gustan llamativos y aparatosos, con cintas y detalles que tengan que ver con el atuendo'', añade.
Su gusto por los sombreros lo lleva en los genes. Su mamá, nacida en Argentina, tenía un taller especializado en sombreros y tocados en Buenos Aires, donde alcanzó a diseñar algunos modelos para Eva Perón. Luego se mudó a Venezuela y se dedicó a la joyería.
Dada su afinidad con el mundo del teatro, Gicherman ha contribuido con sus sombreros y tocados en obras teatrales y televisivas en Venezuela. En el 2000 se llevó el primer premio de vestuario en el Festival de Teatro Interclub.
Gicherman acaba de presentar Dulce Diva en el Chicago Latino Fashion Week.
Más información en www.samygicherman.net
igomez@herald.com