ALTA TENSION
Barchetta on the Bay: con aroma a brisa a marina
MAURICIO BAYONA
Especial/El Nuevo Herald
Alex Mateo de Acosta / Especial para El Nuevo Herald
Barchetta on the Bay
Cuando se quiere ir de rumba, bailar o tomarse una copa al lado del mar, donde la brisa sopla mas fuerte, todo es bien distinto, todo resulta mucho mejor.
Con vista al mar, a pocos pasos de la playa, existen muchos lugares y distintos tipos de clubes donde bailar y oír buena música en el llamado Gran Miami. Los hay muy buenos y los hay mejores, como es el caso del restaurante italiano Barchetta on the Bay, un sitio de alto calibre para rumbear los fines de semana, especialmente, y donde no sólo su vista sin un horizonte definido e inundada por agua y cielo lo hacen único, sino que todo se une para convertirlo en un lugar cálido bien sea adentro, cerca de la barra, o en su terraza, a metros de una playa blanca y de arena tibia.
Los viernes y sábados en Barchetta on the Bay son días de rumba seria. La música en vivo empieza a vibrar desde muy temprano, haciendo que la fiesta empiece por animarse desde muy temprano y hasta muy tarde. La música recorre todos los géneros del rock y de lo romántico. Es decir, es para todos los gustos. Para todos los que quieren un sitio donde bailar, hablar y rumbear, y también tener la opción de comer bien.
Y cuando no es música en vivo, un DJ hace al pie de la letra su trabajo, tan bien que enciende la fiesta sin que nadie quiera irse de un lugar que si algo le sobra es un único ambiente nocturno, de ésos en los que todos quieren gastarse la noche.
El local tiene una característica que lo hace especial, sin contar su variada y seductora carta de vinos: es un sitio también para el amor, un lugar con todos los ingredientes puestos sobre la mesa para que las parejas que avanzan en la conquista por una o cientos de noches lo hagan sin ninguna clase de excusa.
La comida italiana está hecha y preparada por gente que conoce la gastronomía de esa antigua tierra de otro continente. Y si a la variedad de los platos se le suma unos vinos --ya sean blancos y fríos o rojos-- todo encaja en un solo ambiente y en un único panorama que se une a un Océano Atlántico que se oye y se ve desde casi todos rincones de este especial club y restaurante.
Barchetta on the Bay también significa rumba, de ésas tan particulares que en muchos sitios de Miami van hasta altas horas de la madrugada. Significa música, baile, miradas, moda y romance, bien sea de esos que se inician a las cinco de la tarde, que son apacibles y navegan al ritmo de lo que trae y deja sobre la orilla el sonido de las olas, o los más acelerados, los que van con lo que arrastra la noche, el ron y el baile.
Este es un lugar sencillo, sin grandes lujos ni excentricidades, simplemente porque no los necesita. Como buen lugar italiano, lo que marca la diferencia con sus vecinos está en cómo se pasan las horas y cómo se puede encontrar con una rumba muy distinta, lejos de lo tradicional que se ve en tantos clubes de Miami.
''Es un lugar perfecto para una noche especial'', dice Claudia Afanador. ``Si uno quiere una cita de amor que prospere debe pensar en este lugar, porque todo aquí me parece maravilloso''.
Como esta habitante de un viernes por la noche, muchos creen y sienten lo mismo de Barchetta on the Bay, donde no sólo es su vista. No. Es todo, todo lo que ya se dijo y vale la pena ratificar por uno mismo, sin que nadie se lo cuente.